Jorge Gerlein: Semblanza de un gran líder

Jorge Gerlein: Semblanza de un gran líder

Por EURIPIDES CASTRO SANJUAN

Jorge Gerlein Echeverría, ex representante a la Cámara quien falleció en la madrugada de hoy.

Jorge Gerlein Echeverría, ex representante a la Cámara Q.P.D.

Como en referencia a la casta de los Kennedy en Estados Unidos, Jorge Gerleín es miembro de la casa política más importante oriunda de Barranquilla, éste no recogió del oportunismo el gusto por ese exclusivo oficio humano. Sus ancestros como el General Eparquio Gonzalez, Julio Gerleín Comelín y su hermano el Senador Roberto Gerleín Echeverría, para solo nombrar tres, han trasegado por la vida republicana de esta región desde los albores del siglo pasado. Jorge nació para servir.

Jorge estudió odontología en la Universidad Javeriana, con especialización en Rehabilitación oral de la Universidad de Carolina del Norte y en Implante oral de la Lincoln Institute de Nueva York. Estableció su consultorio en el Edificio de especialistas frente al parque Santander de ésta ciudad.  Pero se dio cuenta rápidamente que podía ayudar aún más, en las causas sociales de la población humilde. Y es que Barranquilla a finales de los 70s y principios de los 80 empezó a crecer vertiginosamente, ya por los desplazados a causa de la violencia que lanzaba a los andinos de su entorno; ya por la nula política agraria del Estado en otras regiones del Caribe que los obligaba, a los campesinos a buscar nuevos horizontes. Lo que hacía que mucha de estas poblaciones se acercara a una ciudad de paz, abierta, prospera, pujante, industrializada, de prominentes líderes empresariales, como en ese momento se mostraba la capital del Atlántico, para fijar su residencia.

Es así que debido a la migración interna, para esas dos décadas en Barranquilla ya pululaban barrios subnormales, sin ninguna estructura de servicios públicos, sin calles transitables, sin energía eléctrica, agua potable o alcantarillado. Jorge al darse cuenta de esa situación deprimente, entonces lideró un grupos de amigos para llevar a esos barrios, como los Olivos, la pradera, la paz, la esmeralda, lipaya, me quejo, por fin, San Luis, Santa María, Santo Domingo, las Américas, 7 de abril, Evaristo Sourdís, la chinita, etc,  en veces  transformadores de energía eléctrica, a veces postes para el cableado eléctrico o tuberías para agua potable. No conforme con ello además, tomaba prestado un buldozer y una volqueta de la empresa de su hermano Julio, para arreglar las calles llenas de fango y huecos, con el propósito de volverlas transitables y hacerles la vida un poco más llevadera a estas comunidades. También convencía a sus colegas para llevar brigadas de salud y atender en sus casas a los pacientes que lo necesitaran. Les mejoró también las casas y techos de cartón con un plan de mejoramientos de vivienda creado por el, financiado por familiares, amigos y de su propio bolsillo. Les pagaba también un sueldo a unas profesoras para que dictaran sus clases a los niños obres en escuelitas ubicadas en “las Malvinas” o Santa María.

Era un hombre carismático, de firmes convicciones democráticas y un fino estratega electoral. Le ponía mucho amor a lo que hacía, era quien le colocaba el pecho, el alma y el corazón a las campañas del grandioso grupo político conservador de la casa Gerleín. Él era  ciertamente, sinónimo de fuerza y consistencia electoral. Comportaba el ala popular en los debates electorales en los que siempre apoyó, como soldado raso, a su hermano Roberto para sus aspiraciones de elegirse Senador. Pero además Jorge se lanzó también con mucho éxito en la búsqueda de una curul en el Concejo de Barranquilla, fue elegido además Diputado y presidente de la Asamblea del Atlántico, fue Senador suplente y Representante a la Cámara hasta 2010. Era orgulloso de su origen Conservador, de pertenecer a la Familia Gerleín Echeverría y de tener el grupo político más fuerte de Barranquilla y la región.

Son famosos los banquetes que preparaba Jorge (esta aptitud la heredó de su mamá, Doña Conchita Echeverría), los hacía para invitar tanto a congresistas, como a los concejales locales, tanto a los amigos del club Barranquilla, en donde fue elegido varias veces como su presidente, como a los líderes de los barrios más humildes que lo adoraban como un redentor. Ayudó a surgir a personas de origen humilde en la política, como es el caso entre otros del hoy senador Laureano Acuña, los concejales Juan C. Zamora, Jaime Hernández y del Diputado Jorge Rangel.

Su más notoria afición era la de mantener su “Cuerda de Gallos finos”, por la que armonizó su lema de marcha y que cumplía siempre a cabalidad como buen gallero: “en política hay que guardar las lealtades y cumplir los pactos”

A Jorge Gerlein quien lo conoció personalmente y de cerca, lo amó. Es que Jorge se entregaba totalmente. Era amigo de sus amigos y hasta de quienes no lo eran. Fascinaba a propios y extraños. Defendía a sus colaboradores y lo hacía hasta de manera ruda si las circunstancias lo exigían.

Para la gente de la región, a los que le entregó sus denuedos, sus arrojos, su coraje y sus insomnios, la partida prematura de Jorge Gerlein es una gran pérdida, es una despedida dolorosa e incalculable, es una ausencia que tardaremos mucho tiempo en superar. En todo caso, estamos seguros que Dios lo tiene ya conformando la corte celestial, para que desde la patria de nirvana nos cuide y nos señale el camino acá en la tierra.

Te queremos Jorge Gerlein Echeverría, para nosotros no has fallecido hermano, te llevaremos perennemente en nuestros corazones.

              euripidescastro@hotmail.com