Benedetti alerta sobre falsedades y presiones políticas y el regreso de Leyton Barrios a la rectoría de Uniatlántico

El retorno de Leyton Barrios a la rectoría de la Universidad del Atlántico vuelve a colocar a esta institución pública en el centro de la polémica nacional, luego de las contundentes declaraciones del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien denunció presuntas falsedades en la hoja de vida del directivo y la existencia de intereses políticos para sostenerlo en el cargo.
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De acuerdo con el ministro, Barrios habría mentido en al menos dos oportunidades, al presentar información que no correspondería a la verdad. Benedetti aseguró que el rector habría falsificado un certificado en el que se acreditaba como profesor de la Universidad Americana, así como estudios en la Universidad de Salamanca, datos que, según el funcionario, no han podido ser verificados.
“Hay que alertar a todos sobre las falsedades. No se puede permitir que se engañe al país ni a la comunidad académica con títulos o certificaciones que no son reales”, afirmó Benedetti, quien insistió en que estos hechos deben ser evaluados con rigor por las autoridades competentes.
El ministro del Interior también advirtió que detrás de la permanencia de Barrios en la rectoría existirían presiones e intereses políticos, que estarían influyendo en las decisiones administrativas, incluso apelando al argumento de que el funcionario es cabeza de hogar, una condición que —según Benedetti— no puede utilizarse para justificar posibles irregularidades.
“Estamos hablando de una universidad pública, financiada con recursos del Estado. Aquí no pueden pesar más los intereses políticos que la transparencia y la legalidad”, recalcó el ministro.
El regreso de Leyton Barrios ha generado preocupación entre sectores estudiantiles, docentes y ciudadanos del Atlántico, que reclaman claridad, ética y respeto por la institucionalidad en la dirección de la Universidad del Atlántico, una de las principales casas de estudio del Caribe colombiano.
Mientras el debate se intensifica, crece el llamado para que los organismos de control y la justicia actúen con celeridad y determinen si existen responsabilidades frente a las denuncias hechas por el ministro del Interior.





