Tormenta de nieve paraliza a EE.UU.: colapso aéreo, cierres masivos y millonarias pérdidas

La intensa tormenta invernal que azota a los Estados Unidos no solo ha paralizado a Nueva York, sino que mantiene en emergencia a gran parte del noreste y el medio oeste del país. Estados como Massachusetts, Pensilvania, Nueva Jersey e Illinois reportan acumulaciones significativas de nieve, carreteras cerradas y suspensión parcial del transporte público. En ciudades como Boston y Chicago, las autoridades han recomendado a los ciudadanos permanecer en casa ante el riesgo de hielo negro y fuertes ráfagas de viento.
ES NOTICIA HOY:
En Nueva York, el alcalde Eric Adams ordenó el cierre de vías principales hasta la medianoche de este lunes, mientras brigadas municipales trabajan sin descanso para despejar avenidas, autopistas y accesos a hospitales. El sistema de metro opera con retrasos y varias líneas de autobuses fueron suspendidas temporalmente debido a las condiciones extremas.
Impacto económico millonario
Expertos estiman que las pérdidas económicas podrían ascender a miles de millones de dólares debido a la cancelación de más de siete mil vuelos, el cierre de comercios, la paralización parcial de la actividad industrial y las interrupciones logísticas. El comercio minorista, el transporte de carga y el sector hotelero figuran entre los más afectados, especialmente en plena temporada invernal.
Grandes corporaciones anunciaron que sus empleados trabajarán de manera remota, mientras pequeñas y medianas empresas informaron que no abrirán sus puertas hasta que se normalicen las condiciones climáticas. Las bolsas también registraron movimientos moderados ante la incertidumbre generada por el fenómeno meteorológico.
Alerta por bajas temperaturas
Los servicios meteorológicos advierten que, tras la nevada, se mantendrán temperaturas bajo cero que podrían prolongar la emergencia por varios días. Las autoridades han habilitado refugios para personas en situación de vulnerabilidad y continúan exhortando a la población a evitar desplazamientos innecesarios.
La tormenta, catalogada por analistas como una de las más severas de los últimos inviernos, deja al descubierto la fragilidad del sistema de transporte ante eventos climáticos extremos y reabre el debate sobre la infraestructura urbana frente al cambio climático.





