Mueren dos escoltas del senador Jairo Castellano en atentado contra la camioneta en que se movilizaban

Un atentado armado contra el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos dejó dos escoltas muertos en el departamento de Arauca, en un hecho que vuelve a encender las alarmas por la violencia contra dirigentes políticos en regiones afectadas por la presencia de grupos armados ilegales. El ataque ocurrió en una vía rural entre los municipios de Fortul y Tame, una zona históricamente golpeada por el conflicto armado.
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De acuerdo con la información preliminar, el senador no se encontraba en el lugar al momento del atentado, ya que adelantaba actividades de su agenda política en otro departamento. Los escoltas se movilizaban en un vehículo blindado cuando fueron interceptados y atacados con armas de fuego por hombres armados, lo que provocó la muerte inmediata de los dos integrantes del esquema de protección.
El presidente Gustavo Petro confirmó el hecho y advirtió que, además de las víctimas fatales, un segundo vehículo del esquema de seguridad permanece desaparecido, lo que motivó un despliegue de las Fuerzas Militares y la Policía en la zona para dar con su paradero y esclarecer las circunstancias del ataque. Las autoridades no descartan la participación de grupos armados ilegales que operan en Arauca, entre ellos el ELN y disidencias de las FARC.
El atentado generó rechazo desde distintos sectores políticos, que exigieron garantías de seguridad para los congresistas y líderes públicos, especialmente en medio del actual clima preelectoral. El Ministerio del Interior anunció el refuerzo de los esquemas de protección y la activación de una investigación judicial para identificar a los responsables materiales e intelectuales del ataque.
Este nuevo hecho de violencia se suma a una cadena de acciones armadas en Arauca, uno de los departamentos más golpeados por el conflicto y la disputa territorial entre grupos ilegales. Para analistas, el ataque evidencia la fragilidad de las condiciones de seguridad en zonas estratégicas del país y la necesidad urgente de fortalecer la presencia institucional para evitar que la violencia siga interfiriendo en la actividad política y democrática.




