De la Espriella pide investigación penal por supuestas interceptaciones tras cruce con Petro

La campaña presidencial del candidato Abelardo De la Espriella, teniendo como fundamento las insinuaciones del presidente Gustavo Petro sobre presuntas interceptaciones al aspirante a la presidencia en una comunicación que habría sostenido con empresarios de Thomas Greg & Sons ha solicitado a la Fiscalía, Procuraduría y a la Defensoría adelantar una investigación este hecho que a criterio de la campaña atenta contra la democracia.
ES NOTICIA HOY:
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella encendió las alarmas este fin de semana al exigir una investigación urgente contra el Gobierno, luego de que el presidente Gustavo Petro insinuara la existencia de informes de inteligencia basados en conversaciones privadas del aspirante.
El detonante: declaraciones del mandatario en medio de la polémica por el contrato de pasaportes con la multinacional De La Rue, donde dejó entrever que existirían reportes sobre diálogos entre el entorno de De la Espriella y actores vinculados al negocio.
Aunque Petro no presentó pruebas, la reacción fue inmediata. Para el candidato, lo dicho no es menor: podría implicar que organismos del Estado estarían interceptando comunicaciones en plena campaña presidencial.
“Esto no es un comentario cualquiera. Es gravísimo”, han reiterado desde su equipo, que ya pidió a la Fiscalía y demás entes de control esclarecer si hubo o no interceptaciones ilegales.
De la Espriella fue más allá y lanzó un reto directo al presidente: que muestre las supuestas pruebas o se retracte. En su lectura, este tipo de afirmaciones afectan las garantías democráticas y siembran dudas sobre la transparencia del proceso electoral.
El trasfondo no es menor. Colombia tiene una historia sensible con los escándalos de “chuzadas”, y cualquier mención a inteligencia estatal en contextos políticos revive fantasmas incómodos.
Este episodio es apenas el más reciente capítulo de un enfrentamiento que ya es abierto y sin matices. Petro y De la Espriella han convertido sus diferencias en un pulso público constante, donde las acusaciones suben de nivel con cada intervención.
Y mientras tanto, la campaña entra en una fase donde el discurso ya no solo gira en propuestas… sino en desconfianza.





