EURÍPIDES Y LA EMBARAZOSA HOMONIMIA

Por Euripides Castro
Cuenta la historia que el primer EURÍPIDES, gran poeta, filósofo y trágico de la Hélade, hijo de Mnesarco y Clito. Nació en Salamina bañada por el río euripo, en el año 480 antes de Cristo y murió en el año 406 antes de nuestra era. Fue el creador del arte dramático junto con Esquilo y Sófocles. Ha sido el más leído, admirado y criticado de los tres grandes. Aristóteles le llamó el trágico por antonomasia; Menandro, Filemón, Quinto Cicerón y Quintiliano lo preferían sobre los otros dos grandes de la tragedia griega. En tanto que Aristófanes – no falta quién – fue su más duro crítico.
ES NOTICIA HOY:
*“No se puede imponer la visión del Gobierno a raja tabla “: Cristo
El nombre de Eurípides proviene del rio Euripo, en cuya desembocadura se dio la famosa batalla de Salamina.
Discípulo de Anaxágoras de Clazómene y amigo de Sócrates; durante su vida, Atenas llegó al apogeo de su grandeza; una época en que vivieron y murieron hombres eternos. La ciencia, las letras y las artes despidieron un resplandor tan vivo que sus destellos llagan hasta nosotros y todavía hoy nos iluminan.
Escribo nuevamente este título con algunas modificaciones para rendir homenaje al creador del teatro griego y para señalar que, aunque parezca inusual no existe persona cuyo nombre sea exclusivo. Nadie escapa a la homonimia, que puede desafiar la lógica e incluso tener implicaciones judiciales, pues han detenido personas que poseen nombres y apellidos iguales a los de alguien buscado por las autoridades. Con tantos nombres comunes, en un país como el nuestro, con una cultura violenta y tramposa, solo queda a cada colombiano encomendarse al santo que también lleva su nombre para no pasar por el calvario de tener que demostrar que no es el mismo ciudadano que busca la justicia. Casos se han visto.
Traigo a colación lo anterior, por cuanto hace unos cuantos años, mi primo, el ing. agrónomo Dr. LUIS ARMANDO CASTRO ORTEGA, me llamó urgentemente a su casa para presentarme a un amigo. Sucede que al teléfono de su residencia lo llamó alguien diciendo:
- – E/C: “Buenas tardes, le habla EURÍPIDES CASTRO”
- – L.A.C: “Hola Eurípides, ¿cuéntame en que andas?”
- – E/C: “Bueno, aquí vendiendo unos libros de agronomía, por lo que quería apartar unacita para mostrártelos”
- – L.A.C: ¡¡¡Caramba!!! (pensó). “Eurípides se está rebuscando con la venta de libros. -Esoestábien-Lovoyaayudar-Comonoprimo,ventealas7pmamicasaylosvemos”Mi primo me siguió comentando que el hombre tocó la puerta y, como inevitablemente creía que era yo, ordenó que entrara hasta su cuarto. Cuando el personaje se dejó ver en la puerta, Luis Armando Castro se aterrorizó, pues nunca había visto al que creía un intruso o impostor. Pensó que lo iban a secuestrar o a atracar en su propia casa. Pegó un grito que dejó petrificado en el umbral de la puerta a nuestro protagonista y pidió que llamaran a la Policía, porque ese no era el primo Eurípides. Al momento, la casa fue rodeada por los agentes del orden y el ambiente se llenó de sirenas. Para no alargarnos, el pobre muchacho tuvo que mostrar su cédula de identidad, donde se leía claramente que su nombre es Eurípides Castro Bentham.
Que una persona se llame Eurípides ya es cosa rara, que su nombre y apellido sea Eurípides Castro como yo, todavía es mucho más inconcebible. Pero que alguien se llame Eurípides Castro y como corolario tenga también un lunar en su mejilla, igual que yo, ¡¡ya eso sobrepasa los límites de lo posible!!
Siempre creí ser único, exclusivo, por lo que puedo expresar que me he sentido orgulloso de llevar tan distinguido y privilegiado nombre. En tanto, hay nombres como el mío que nos marcan para bien en la vida. Pero, a pesar de los peligros de tener homónimos por las razones expuestas arriba, confieso humildemente que, desde ese día, a pesar del susto que pasaron mi primo y mi homónimo, me he alegrado enormemente de haber encontrado a un tocayo que, además, es un tipo decente, cordial e ilustrado.
Desde entonces Eurípides Castro Bentham sigue siendo mi amigo.
euripidescastro@hotmail.com