Capturan en Villa Santos a Juan Álvarez Torres, propietario del terreno donde funciona Kilymandiaro, por presunto acto sexual violento

En la mañana de este martes fue capturado Juan Álvarez Torres, conocido como Juancho, propietario del terreno donde funciona el establecimiento Kilymandiaro, en Puerto Colombia. El procedimiento fue adelantado por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación en el barrio Villa Santos, en cumplimiento de una orden de captura por el delito de acto sexual violento.
La investigación se relaciona con una denuncia presentada por una adolescente surfista de 16 años, quien señaló haber sido víctima de presuntos comportamientos de índole sexual por parte de Álvarez Torres, el pasado 2 de octubre, en las instalaciones del centro vacacional. Según el relato difundido por la joven en sus redes sociales, el hombre la habría abordado mientras conversaban y, posteriormente, la habría llevado a su oficina.
“Nos encontramos con Juancho afuera, estábamos hablando normal hasta que me agarra del brazo y me mete a su oficina, me dice que lo acompañe para decirme algo. Yo nunca me imaginé nada malo, siempre lo consideré mi tío”, relató la adolescente al describir lo que, según su versión, ocurrió ese día.
La joven aseguró que, una vez dentro de la oficina, el hombre comenzó a hacerle preguntas sobre su vida íntima, entre ellas, si había terminado con su novio y si mantenía relaciones sexuales con él. De acuerdo con su testimonio, las preguntas se tornaron cada vez más incómodas e inapropiadas. “Luego me dice que ya tengo 16 años, que yo puedo tener relaciones sexuales con él”, afirmó en su publicación.
La captura de Álvarez Torres marca un nuevo capítulo en este caso, que ha generado atención en el Atlántico por la gravedad de los señalamientos y la edad de la denunciante. La investigación deberá establecer las circunstancias de lo ocurrido y las eventuales responsabilidades penales. Es importante precisar que los hechos descritos corresponden, por ahora, al relato de la adolescente y a la investigación judicial en curso, por lo que se mantiene la presunción de inocencia del capturado hasta que exista una decisión judicial en firme.



