Choque en el CNE: Prada le revoca decisión a Fabiola Márquez y revive encuestas de AtlasIntel

Una nueva tormenta política se desató en el Consejo Nacional Electoral luego de que el magistrado Álvaro Hernán Prada tumbara, mediante recurso de reposición, la decisión de su colega Fabiola Márquez que suspendía la divulgación de las encuestas de AtlasIntel en Colombia. El episodio dejó al descubierto un fuerte enfrentamiento interno entre ambos togados y volvió a poner sobre la mesa las tensiones que rodean el control electoral de cara al ambiente político nacional.
La controversia comenzó cuando Márquez ordenó frenar la publicación de los sondeos de AtlasIntel, argumentando presuntas inconsistencias y posibles incumplimientos en los requisitos técnicos exigidos para este tipo de mediciones. La medida generó inmediato rechazo en sectores políticos y analistas, quienes calificaron la decisión como un golpe a la libertad de información y una actuación desproporcionada por parte del organismo electoral.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente con la intervención de Álvaro Hernán Prada, quien resolvió favorablemente un recurso de reposición y dejó sin efectos la suspensión. En su decisión, el magistrado consideró que no existían fundamentos suficientes para mantener la restricción contra la firma encuestadora y defendió la necesidad de garantizar pluralidad y transparencia en la difusión de estudios de opinión durante el debate público.
La determinación provocó un duro choque dentro del CNE. Fuentes cercanas al organismo aseguran que la relación entre Prada y Márquez quedó seriamente fracturada tras el episodio, al punto de evidenciar diferencias profundas sobre el manejo jurídico y político de las encuestas electorales. El pulso interno también reavivó cuestionamientos sobre posibles intereses y presiones alrededor de las mediciones que hoy marcan la conversación política en el país.
Mientras tanto, AtlasIntel podrá continuar divulgando sus encuestas en Colombia, en medio de un ambiente cargado de suspicacias y disputas institucionales. El nuevo capítulo en el Consejo Nacional Electoral deja en evidencia que la pelea por el control de la opinión pública y las reglas del juego electoral apenas comienza.


