Keiko Fujimori, elegida presidenta del Perú tras una de las elecciones más reñidas de su historia

Lima volvió a escribir un nuevo capítulo en la historia política del Perú. La candidata de centroderecha Keiko Fujimori fue elegida presidenta de la República luego de que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) concluyera el escrutinio del 100 % de las actas de la segunda vuelta presidencial. La dirigente del partido Fuerza Popular obtuvo el 50,135 % de los votos válidos, superando por apenas 49.641 sufragios al candidato de izquierda Roberto Sánchez, en una contienda marcada por la polarización y la incertidumbre.
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La victoria de Fujimori representa el retorno del fujimorismo al poder, 25 años después de la caída del gobierno de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. En su cuarto intento por alcanzar la Presidencia, Keiko logró finalmente imponerse en las urnas tras haber sido derrotada en las elecciones de 2011, 2016 y 2021. Durante su campaña centró sus propuestas en combatir la inseguridad ciudadana, recuperar el crecimiento económico y devolver la estabilidad política a un país que ha atravesado años de crisis institucional.
Tras conocerse el resultado definitivo, la presidenta electa agradeció el respaldo de los ciudadanos y aseguró que gobernará «con humildad y responsabilidad», mientras espera la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones, prevista para los próximos días. Entretanto, Roberto Sánchez anunció que impugnará el resultado al insistir en denuncias de irregularidades, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas concluyentes que modifiquen el resultado del escrutinio.
La llegada de Keiko Fujimori a la Presidencia también tiene repercusiones en el escenario regional. Diversos gobiernos y organismos internacionales han comenzado a enviar mensajes de felicitación, mientras analistas consideran que su triunfo consolida una tendencia de fortalecimiento de gobiernos de centroderecha en América Latina. La nueva mandataria asumirá oficialmente el cargo el próximo 28 de julio, con el desafío de reconstruir la confianza en las instituciones, enfrentar la criminalidad y reactivar la economía peruana en un ambiente político que continúa profundamente dividido.





