Se mantiene alerta en playas de Estados Unidos por contaminación bacteriana
Las autoridades sanitarias de varios estados de Estados Unidos, ordenaron el cierre temporal de numerosas playas debido a la presencia de altos niveles de bacterias en el agua, una situación que ha generado preocupación entre residentes y turistas en plena temporada de verano.

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Los cierres se registran principalmente en estados de la costa este, como Connecticut, Nueva Jersey, Rhode Island, Nueva York y Massachusetts, donde las intensas lluvias de los últimos días provocaron el arrastre de aguas residuales, desechos de animales y otros contaminantes hacia el mar y lagos, elevando la concentración de bacterias como Enterococcus y Escherichia coli (E. coli), utilizadas como indicadores de contaminación fecal.
En Nueva Jersey, el Departamento de Protección Ambiental confirmó el cierre de varias playas del litoral luego de que las muestras de agua superaran los límites permitidos para el ingreso de bañistas. Situaciones similares se reportaron en Connecticut, donde numerosas playas estatales y municipales suspendieron temporalmente las actividades recreativas mientras se realizan nuevos análisis de calidad del agua.
Las autoridades explicaron que las fuertes precipitaciones aumentan el riesgo de contaminación porque el agua de escorrentía transporta bacterias y otros agentes nocivos desde calles, alcantarillas y zonas urbanas hasta las playas. El contacto con estas aguas puede ocasionar infecciones gastrointestinales, irritaciones en la piel, ojos y oídos, por lo que se recomienda respetar las restricciones hasta que los resultados de laboratorio confirmen condiciones seguras para el baño.
Adicionalmente, expertos en salud pública mantienen vigilancia sobre bacterias marinas del género Vibrio, cuyo desarrollo se ve favorecido por el aumento de la temperatura del agua durante el verano. Aunque la mayoría de los cierres recientes en Estados Unidos obedecen a contaminación fecal derivada de las lluvias, las autoridades continúan monitoreando la posible presencia de estos microorganismos, que pueden representar un riesgo para personas con heridas abiertas o sistemas inmunológicos debilitados.





