El Frente Nacional fue el experimento más inteligente de nuestra élite

(¿Por qué no copiamos esa fórmula política)
Por Eurípides Castro SanJuan Doctor en Ciencias Políticas
Algunos se extrañaran y me criticaran por qué hago esta afirmación. “Eppur si muove”, murmuró Galileo Galilei frente al tribunal de la Inquisición.
Tengo motivos intelectuales suficientes que me permiten asegurarlo. Lamentablemente los creadores del “Pacto de Benidorm” en el siglo XX, Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez Castro no pudieron llegar al final de su obra, en tanto personajes menores como Leon Valencia y Misael Pastrana Borrero terminaron desviando su objeto al acceder y facilitar otra clase de conflictos con campesinos por la tierra que dieron lugar al surgimiento de las guerrillas socialistas.
Hoy, en pleno siglo XXI, con la polarización entre izquierda y derecha, estamos viviendo un ambiente álgido políticamente hablando, quizá como en aquellos tiempos oscuros. El pueblo está cansado de la Violencia política y más aun de la violencia común. Por ello es necesario buscar canales que dinamicen una #pazelectoral perenne y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los colombianos.
¿Por qué no podemos realizar un experimento como el del Pacto de Benidorm para resolver nuestras diferencias por el poder del Estado?
¿Por qué no se unen todas las fuerzas políticas, sociales y económicas para crear un frente nacional sobre lo fundamental?
Lo anterior, como decía Álvaro Goómez Hurtado, creador de esta tesis y, como antítesis a la violencia, buscando darle salida a su «teoría del régimen», en la que explicaba que más allá de las disputas partidistas, las élites y la sociedad debían acordar un marco ético, de respeto a la ley y de bases democráticas inamovibles para permitir el desarrollo del país.
En síntesis, retomando nuestra inquietud, ¿sí podrían esas fuerzas sociales de Colombia tomar ejemplo del Frente Nacional que fue útil para estabilizar el sistema político, reducir la violencia bipartidista y desechar el alto costo democrático del presente sistema político, que todavía excluye a sectores sociales de derecha y/o de izquierda y no soluciona jamás
las causas profundas del conflicto colombiano?.
Necesitamos redireccionar nuestro régimen político y social. Podríamos acogernos a las ventajas que se obtuvo con el “Frente Nacional”. Tenemos que, garantizó estabilidad política en modo reparto del poder del Estado entre los dos partidos tradicionales y con ello evitó nuevas guerras civiles bipartidistas o golpes de Estado en el corto y largo plazo.
En el Siglo XX los golpes de Estado cruentos era la moda de nuestros vecinos países balcanizados de Latinoamérica. Colombia fue la excepción, porque su elite fue más inteligente creando el “Pacto de Benidorm” y evitó esos golpes de Estado sangrientos del
siglo XX.
El Frente Nacional también facilitó acuerdos entre las élites políticas en tanto, permitió la
cooperación entre liberales y conservadores, antes enemigos a muerte, para gobernar
conjuntamente y mantener el orden institucional.
El Pacto de Benidorm impulsó cierta modernización administrativa y económica. Durante este periodo se promovieron políticas de desarrollo, planeación Estatal e inversión pública y reformas de la Justicia, de servicio social, de registro, electoral, agraria y de
gobernanza.
¿Qué no debemos imitar del Pacto de Benidorm?
- No debemos imitar la exclusión de otras fuerzas políticas y sociales minoritarias. Fue
un error que el poder quedara limitado a liberales y conservadores, cerrando espacios a
movimientos alternativos, de izquierda, de independientes o populares. - No se resolvió los problemas estructurales del país. Persistieron la pobreza, la
desigualdad social, la concentración de la tierra, la exclusión social y los conflictos rurales. - Contribuyó al surgimiento de nuevas formas de violencia. La exclusión política y social
favoreció el crecimiento de movimientos guerrilleros y expresiones de inconformidad
armada. - Limitó la renovación política. Al repartirse cargos y poder entre solo los dos partidos
tradicionales, se redujo la posibilidad de nuevas propuestas y liderazgos.
En fin, el “Acuerdo sobre lo fundamental” de Alvaro Gomez sería la más esperada
respuesta inteligente de nuestras élites, o sea un Pacto Nacional frente a estos
momentos de crisis política, de violencia entre extremos partidistas y la amenaza de
desorden social por cuenta de la criminalidad común, que abunda y que pone en riesgo la
Unidad Nacional y la posible desestabilización del sistema. Con ello se lograría neutralizar
conflictos sociales más profundos y garantizar gobernabilidad. eurojosecastro@gmail.com


